Aparentemente hay una realidad objetiva en la que todos parece que estamos igualmente inmersos, pero es solo una ilusión, la verdad es que cada uno de nosotros está creando constantemente su realidad. Ante un mismo hecho, no hay nunca dos reacciones iguales, luego no está en lo que ocurre lo determinante, sino en la manera en la que yo recibo “eso” que ocurre.

No hay separación entre el observador y lo observado, luego depende de nuestra capacidad de VER para CREAR un mundo u otro.Si solo vemos desde una perspectiva personal, vemos con una mirada muy parcial, y en nada que sea parcial, cabe la totalidad. El ojo del sujeto, solo ve lo suyo y lo propio, el ojo de la CONCIENCIA ve el todo del universo entero, cuanto más allá de nuestra piel vayamos, más cantidad de realidad incluiremos.

Si solo creo ser este cuerpo, la sensación será constantemente precaria y amenazante, me sentiré aislado y asustado, si voy más allá de los límites de la piel, la experiencia se dilatará hasta sentir que hay una totalidad sin contención. Lo que creemos ser, es muy pequeño, muy limitado, lo que somos en realidad es infinito y no tiene contornos. Pasar de una visión local a una global, es el salto cuántico que la especie necesita dar, el siguiente paso evolutivo, será planetario o no será. Ya hemos comprobado de sobra, que el EGO no nos lleva a ningún sitio; hemos de explorar nuevas formas de ser humanos.