La realidad se vierte constantemente en instantes, no tenemos necesidad de perseguir nada
que no exprese la VIDA de forma espontánea.
Vivir la vida a tiempo real es un arte, es una experiencia que no está condicionada, no guarda
recuerdos del pasado y no espera a ningún futuro.
El instante no tiene paredes, está completamente abierto, se emite en directo, es gratuito y de
acceso inmediato, cada instante se da de forma absoluta.
Nadie necesita intermediarios para vivir sus instantes, la VIDA te provee siempre del contenido
que necesita tu experiencia humana para ser como ES, en ti.
Es tan sencillo todo, que la mente no lo puede digerir, se enreda y busca siempre algo más
complejo, siempre más lejos , constantemente en otros y en nuevas experiencias, que nunca
acaban de resolver que lo que nos toca es sencillamente vivir los instantes, y nos evidencian
que por mucho que corramos, yo y mis instantes vienen conmigo.