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5 MOVIMIENTOS – 5. El universo en mi

    “La distancia entre tu propio universo y el universo es ilusoria”.

    Cada pequeña célula de tu cuerpo contiene la realidad inmensa, toda la información del cosmos está en cada una de tus pequeñas células. Tu organismo es un entramado perfecto, su funcionamiento es preciso, su armonía es completa. En todo lo pequeño habita la información del todo, en cada porción de vida, el universo entero se expresa, nada está separado de nada, nadie queda nunca fuera.

    No hay ningún lugar más allá de la existencia, los planetas, los multiversos, el sistema solar, la vía láctea y las galaxias…todo dentro del mismo espacio, tú dentro de toda esa vasta existencia.

    Cuando viajas hacia dentro, descubres tus propias galaxias, tus particulares estrellas, el firmamento dilatado, los destellos del sol, las canciones de cuna que te canta la luna, la oscuridad del cielo, el brillo de la luz. Todo lo de fuera está ahí dentro, no necesitas trasladarte a otro planeta para conocerte, solo has de entrar en tu universo particular, dentro hay mucho espacio, más allá de tus órganos, tus músculos y tus huesos, eres más vacío que materia, mucha cantidad de agua.

    Todo un paisaje inédito te encuentras si viajas hacia dentro, descubrirás nuevos senderos, renovadas imágenes, inusitados escenarios……hay un relato que te cuenta desde dentro que te conecta con las galaxias y con el firmamento entero.

    Es apasionante saber que no hay distancia celular entre todo lo viviente, aunque no lo veamos, estamos interconectados por hilos invisibles. No hay rincón espacial que no esté vinculado con nosotros, las partículas hermanadas, todas las especies juntas, la misma substancia que crea todo lo creado, son plurales formas habitadas en un idéntico espacio, el mismo aire que todo lo respira, todo lo que crea es inhalado al mismo tiempo, y exhalado en perfecta sincronía.

    En la unidad todo va de la mano, no hay distancia entre el sujeto y el objeto, es una ilusión lo que nos distancia, somos universo habitando una pequeña mota concreta, un puntito insignificante; pero con pleno significado en la coreografía espacial, en la más vasta, en esa tú cuentas, cuenta todo lo tuyo, ella se explora a través de tu particular universo, a través de ti ella crea, ella moldea, ella se mueve, danza, se apasiona y se fascina con toda la creación, sin ti nada de eso ocurriría.

    El universo está en ti, y tú en el universo.

    Cuando viajas hacia dentro, cuando acallas la mente y te sostienes en el puro silencio, se abre en tu interior un universo infinito, sin aristas, ni contornos, sin yoes conocidos, pura nada, sencillo vacío, amplitud ilimitada, extensión desapropiada.

    Ese silencio subyace a toda realidad viviente, cuando nos topamos con él, toda autoreferencia desaparece, la identidad cae, el pasado deja de existir, el futuro no inquieta, el ahora se dilata, los recuerdos duermen, la mente se queda tranquila, no llegan los pensamientos, la nada los vacía de significado.

    Solo existencia, pura existencia sin identidad conocida, una sensación de vida eterna se instala en mí cuando el universo arrebata toda consciencia de persona separada……no hay descanso en ningún otro lado, que no sea esa realidad omniabarcante que se lleva toda memoria de quien era.