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La observación

La observación tiene un poder alquímico inmenso; si esto es así como nos dice la física cuántica, podíamos usar este poder al máximo de su potencial, para observar solo aquello que queremos y decidimos observar.

Tenemos la sensación de que no tenemos posibilidad de elegir, que nos manejan desde arriba, que hay conspiraciones ocultas, que el gobierno, la economía, los intereses, los poderosos…tienen la batuta de la existencia, y que nosotros solo somos pobres marionetas movidas por sus omniabarcantes e inteligentes hilos. 

Tal y como es nuestro discurso sobre la realidad, ES nuestra realidad; si esto es así, cambiemos el discurso, para que cambie nuestra vida. Sentirse atado, manipulado y condicionado, o sentirse libre, es cuestión de elegir; si me creo esclavo viviré en una cárcel, si me creo libre, viviré en un paraíso, todo depende de la mirada y el enfoque.

Si mi idea del universo es que es un campo minado, estaré asustado, calculando cada paso para que ninguna bomba me estalle entre las manos; por el contrario si mi idea del universo es que es un jardín repleto de flores, viviré rodeada de una fragancia de aromas plurales, en una pradera de infinitas posibilidades.

No tenemos por qué tragarnos tanto discurso apocalíptico, nadie nos obliga a hacerlo, lo que ocurre de puertas adentro es un campo ilimitado cuyo acceso es privado, nadie que no seas tú tiene la llave de tu propia puerta, a esa intimidad no entra nadie si no le dejas, si le dejas es tu problema y solo tuyo, ahí no puedes acusar a nadie que ha entrado sin tu permiso, el poder lo tienes tú, y la llave también.

Prueba a contarte otra cosa de la realidad, prueba a enfocar, a pintar los días del color que te dé la gana, no de un color condicionado por lo de fuera, tenemos una inmensa capacidad de generar la vida que nos hace felices, no usamos nuestro potencial, nuestra imaginación, tenemos los códigos de lectura que la matrix utiliza, y hay otros códigos, solo tenemos que conocerlos y explorarlos, son portales de acceso a otra realidad que no es la que nos vende el sistema.

No tenemos por qué comprar un estilo de vida que nos hace daño, tragar tanta cantidad de basura no es sano, podemos vivir de otra manera y respirar a pleno pulmón cada día, seamos ingeniosos para reinventar el planeta, seamos artistas de nuestra propia existencia, diseñar la vida de otra forma, es un arte, hagamos de nuestra experiencia humana, nuestra mejor obra de arte.

¿Y cómo empezar?, empieza por lo más sencillo, por lo más sutil, los detalles más pequeños, rescátalos, pon tu mirada en aquellas cosas que te llenan de vida, aquello que está rodeado de bondad, de belleza, de verdad, de amor. Verás cómo son infinitos estos detalles, veras como son más de los que creías, no te bebas chupitos de veneno, siente sano, piensa bello, alimenta lo más maravilloso, crea, no tengas conversaciones oscuras, deja el drama, no te arrastres por el suelo y extiende tus alas.

Y deja el monotema apocalíptico, hay más temas y más vida, aprovecha las posibilidades que la vida te ofrece, no las prohibiciones, no centres ahí el enfoque, enfoca en todo lo que SÍ puedes hacer y constrúyete una vida a tu medida.

Vive la realidad que deseas vivir, tienes más poder del que crees.